Midnight in Paris se está convirtiendo en una de las películas más taquilleras de Woody Allen. Yo no sabría decir porqué ocurre esto, pero lo que sí es cierto, es que esta la he ido a ver al cine, cuando hace años que no paso por una sala de cine a ver nada de Woody Allen. No es que tenga nada en contra de Woody Allen, de hecho no solo tiene buenas películas, tiene obras maestras. También hay que decir que hace como diez años que no hace nada de estas características. Midnight in Paris tal vez no es una gran película, de hecho tiene algunos recursos de punto de vista bastante torpes, pero lo que es difícil negar es que es una película amable, facil de ver y que no ofende a nuestra inteligencia. En definitiva, es una película simpática. ¿Es poco? Pues posiblemente lo sea para un director como Woody Allen, pero hay que tener en cuenta que hace una película cada año, más quisieran otros tener una sola película en su filmografía como la que nos ocupa. Y más quisiéramos los espectadores que se estrenasen más películas así, y menos mierda crepuscular
EDITADO: Premio Godarín a la mejor dirección de arte.
DIRECTOR: El Chico Morera PROTAGONISTA: Sara G
SINOPSIS: La soledad es lo único que queda. La soledad y el viento que se cuela entre las grietas de las paredes, removiendo el polvo de lo que en su día estaba lleno de vida. Un cubículo metálico aparece en mitad de un antiguo caserío, a las afueras de lo que antes fue una gran ciudad. El cubo se abre . Hay alguien en su interior.
Tim Burton, uno de los directores más asquerosamente bohemios y artísticamente sobrebalorados del panorama cinematográfico actual, está decidido a hacer una caricatura de si mismo. No le vasta con copiar una y otra vez a Jean Cocteau, por poner un ejemplo, sino que se copia a si mismo, y cada vez peor.
Si Charlie y la fábrica de chocolate no era lo suficientemente empalagosa, nunca mejor dicho, Alicia en el país de las maravillas pasa de empalagar a directamente provocar arcadas. Eso sí, la película a batido el record de recaudación en salas 3d en un primer fin de semana, lo que demuestra nuestra sensatez como espectadores.
Si os interesa algo más similar al espíritu de Alicia en el país de las maravillas, podrías echarle un ojo a Phantasmagoria, de Marilyn Manson, si no fuera porque el proyecto está parado por falta de financiación y solo podéis ver un trailer que ni tan solo os voy a mostrar por temas de derechos de autor, así que a joderse.
Quiero hablaros del fenómeno Crepusculo. Sí, Crepúsculo, esa película cuyo título se compone de las palabras Crep, Pus, y Culo, y con mucho sentido, puesto que verla debe de ser parecido a comerse una Crep rellena de Pus, vamos que su director parece haberla hecho con el Culo, sino uno no se explica semejante mierda.
No fui consciente del fenómeno Crepúsculo hasta entrar en la sala. Yo había comprado una entrada para ver El Hombre Lobo, con Venicio del Toro y Anthony Hopkins. En el reparto no hay ni rastro de chavales imberbes que creen estar haciendo un pase de modelos en una campaña de normalización para el colectivo gay. Pero las butacas estaban plagadas de preadolescentes revolucionadas, dando grititos mientras mascaban golosinas.
ARGUMENTO
Con respecto al argumento hay poco que decir. Los que conozcan las originales de la universal deberían sabérselo de arriba abajo. Mi puntuación es de 5 sobre 10. Sin más. Creo que es lo lógico tratándose de una adaptación, un remake, un reboot, o como quieran llamarle los especialistas en la jerga Hollywoodiense. ¿Es bueno? si, pero no es original. El hombre de ciudad que viaja a su pueblo natal, le muerde un hombre lobo y a partir de entonces le da por romperse la camisa y aullar a la luna.
GUIÓN
Un 4 sobre 10. ¿Por qué? Muy sencillo. No tiene sentido, se ha tratado de emular el ritmo pausado y la puesta en escena sencilla de las originales en las escenas de transición, sin respetarlo en los momentos de cacería, que se presentan como los puntos climáticos de la película. Esto se traduce en una película plagada de momentos anticlimáticos y excesivamente explicativos.
DIVERSIÓN
Voy a puntuarla generosamente con un 5 sobre 10. Si me pongo en la piel del grueso de los espectadores que había en la sala, y con el grueso no me refiero a un señor obeso, posiblemente la puntuación sería más alta, puesto que parecían entusiasmados al ver a Venicio del Toro envuelto en látex mientras arrancaba cabezas a zarpazos. Si tuviera que dar mi opinión, estaría suspendida, puesto que las decapitaciones son entretenidas, pero también existe la diversión intelectual.
INTERPRETACIÓN
4 sobre 10, otra vez. Venicio del Toro actor, pasa toda la película tratando de comprender si su personaje es valiente o cobarde, de modo que Lawrence Talbot, el personaje al que interpreta, pasa la película con cara de uva pasa. Anthony Hopkins no es que sea inexpresivo, es que parece que entre escena y escena sumerja la cara en formol. Emily Blunt es quizás la que sale mejor parada, pero no pasa de ser una interpretación del montón.
LENGUAJE
Un 0 más grande que el cinturón de un luchador de sumo. En muy difícil tratar de hacer una critica sobre el tratamiento del lenguaje cinematográfico en una película que ni tan solo trata de hacer uso de él. Si hay que sacar una pequeña flor en mitad de este enorme desierto de basura, cabria destacar la utilización que se hace de la melodía de piano que toca el propio Anthony Hopkins al principio y al final de la película, que nos resuelve las intenciones del personaje, creando una relación de acontecimientos que no quisiera desvelar. Lastima que esto no sirva de nada, puesto que al llegar este momento ya conocemos exactamente lo que va a pasar.
RESULTADO FINAL
En resumen. El Hombre Lobo es una película que lejos de devolver la dignidad perdida de un personaje en horas bajas, contribuye en su hundimiento. La puntuación es de 3,6 sobre 10. Incluso en lo que podría ser una baza importante, como son los efectos especiales utilizados en las transformaciones, uno no hace más que preguntarse porque no es capaz de llegar a la suela de los zapatos a películas como Un hombre lobo americano en Londres o En compañía de lobos. Quiéranme.